No supe comprender nada entonces. Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huído jamás!
El Principito

En la añoranza de lo perdido, en la nostalgia del nunca jamás y del no vamos a volver a vernos, quizá a veces lamento haberme ido como me fui, porque al final habían tantas cosas buenas que valía la pena conservar, pero también sé que comprendía las cosas de otra forma, y de otra forma también las veo ahora...
No más rosa, no más perfume, no más luz, pero todavía hay tierra donde cultivar más flores, de eso no me queda duda...
Te extraño, pero no voy a volver...
No más rosa, no más perfume, no más luz, pero todavía hay tierra donde cultivar más flores, de eso no me queda duda...
Te extraño, pero no voy a volver...


















