"Bienaventurado el que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla."
Facundo Cabral
Cada vez que entramos en contacto con una persona tenemos la oportunidad de cambiar aunque sea un trocito de su realidad. A veces compartiendo el dolor logramos dividirlo, aminorar su impacto, logramos hacer que la otra persona sienta compañía y que alguien está ahí para ayudarle a sobreponerse a la caida, a ese duro golpe que te deja sin aliento. Por mi trabajo hablo con personas que día a día van recibiendo buenas y malas noticias, las malas se comparten entre dientes, porque es así las cosas malas se dicen bajito, por qué si las dices en voz alta se hacen más grandes...
En cambio pasa lo contrario con las buenas noticias, hay que gritarlas, porque por pequeñas que sean nos parecen la más grande victoria. Y es bueno tener motivos para sonreir, porque eso nos empuja a compartir y a hacer sonreír a otros...
La clave no está en si es bueno o malo lo que nos pasa. La clave esta en compartirlo...
"Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro."
Menapace
1 comentario:
Sin duda te doy la razón.. cuando salen por tu boca las penas duelen menos.. y las alegrías son enormes cuando las compartes!!
Siempre es un placer leerte!!
Por cierto te he dejado un premio con todo mi cariño en mi blog.. historiasdeembarazadas.blogspot.com
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